Verano 2026. Novelas negras, muy negras.
Todas las realidades tienen distintos enfoques, puntos de vista, opiniones, y a su vez este mosaico de realidad se nutre de distintos sentimientos, emociones, creencias, valores morales.
Soy un gran seguidor de la novela negra, entendida no como novela policial, que también, si no como novela en la que se muestran aspectos más negros de las personas, hombres o mujeres, de una forma que el protagonista no es un héroe, si no una persona marginal, simple en sus reacciones, emocionalmente intenso y que tiene objetivos vitales básicos, sobrevivir, sostenerse, empleando para ello métodos igualmente básicos, moralmente reprobables, según las leyes de la época que le ha tocado vivir.
Este ha sido un verano muy lector y escritor, he dedicado muchas horas de mi tiempo de vacaciones y actualmente de descanso en buscar un espacio tranquilo, un asiento relativamente cómodo y dejar que mis neuronas conecten con ideas de otras y otros; para después también, en una mesa rasgar papel, o teclear este portátil con las mías propias.
Dos de las obras que he disfrutado son de mi pequeña colección de novela negra, las voy comprando como un adicto, en tiendas de vello, mercadillos, con varios criterios: autores que me han gustado, pertenecen a tal colección, me dan buena pinta, son económicas.
Los dos son autores conocidos entre los seguidores del género, ya que varias obras suyas han tenido adaptaciones cinematográficas: Lawrence Block
Es muy posible que hayas encontrado obras suya en distintas librerías de vello; en mi caso se me ha dado por intentar completar la saga que tiene sobre un ladrón peculiar, Bernie Rhodenbarr personaje que me gusta y me provoca una clara sensación de que los límites de lo legal son claramente ¿inexactos?, con cada obra suya que leo, por el momento dos.
Si quieres conocer en profundidad al personaje tienes esta reseña súper completa en el siempre recomendable blog de mis detectives favoritos.
Plaza & Janés, a finales de los años 90 inició en su colección Jet de bolsillo una selección con las novelas de este particular personaje, limite, que nos lleva a poner en muchas ocasiones la duda en la dirección correcta.
En Los ladrones no pueden elegir, con traducción de Daniel Aguirre, ¿Quién está siendo más fiel a sus principios? es una pregunta constante en las decisiones que durante la narración Bernie asume, mientras, policías, esposos, actores, mujeres preciosas, muestran avaricia, lujuria, miedo, odio.
Argumento sencillo: Bernie es contratado para realizar un robo, y cuando se encuentra en el piso aparecen dos policías que descubren que hay un muerto en una de las habitaciones; y ¡sorpresa! el objeto encargado del robo no aparece por ningún lado.
Bernie deberá demostrar su ¿inocencia?
No esperes encontrar excelentes descripciones de personajes, son sobre todo personajes típicos americanos de los años 70, cuando Lawrence escribió estos pulp; no hay tampoco descripciones de espacios increíbles, la acción se describe en habitaciones, hoteles, callejones, espacios urbanos de cualquier lugar del mundo. Diálogos interesantes algunos, otros no muy logrados, rápidos todos ellos.
Esa es la fortaleza de este relato, la rapidez de lectura y entretenimiento. Repito, en ocasiones si que lleva a cuestionar quién está del lado de la moral.
El bueno de Bernie, siempre tiene un punto de vista cínico que es muy de desear.
Segundo autor.
Recomendado en su momento en una entrevista por Jo Nesbo y desde aquél día he buscado, encontrado, comprado, leído y disfrutado de muchas de sus obras traducidas al castellano, ahora viene Una mujer endemoniada, del prolífico Jim Thompson que nos adentra en las decisiones erróneas de Frank Dillon un cobrador, desafortunado en todo lo que se plantea.
Y se plantea un robo y varios asesinatos sin ser una persona malvada, pérfida, manipuladora o amoral, no, es un tipo normal, Dolly es un tipo tan normal como tu vecino gafe, y se ve en sus pésimas mentiras, en sus inocentes engaños y en su miedo, rabia y descontrol emocional. Con un jefe opresor y más manipulador que él y una esposa quisquillosa.
Lo dicho, un tipo normal, pero normal del todo.
Lo que no es normal es la agilidad de Jim Thompson en mostrarte realidades cotidianas, anhelos y pensamientos humanos sin una moralina o una crítica hacia el antihéroe. Es fácilmente identificable con personajes con los que compartimos café, cerveza en nuestra cafetería habitual.
Los diálogos son muy cinematográficos, y las descripciones de espacios sencillas y directas nuevamente. El objetivo principal es la agilidad en la lectura y la muestra de sentimientos, pensamientos crean un patrón para identificarte con el protagonista e incluso desear que salga indemne de esta oscura historia de amor, dinero y sangre.
Traducción de Martín Lendinez.
Pues me temo que seguiré buscando libros y coleccionando pequeñas obras maestras del entretenimiento y la belleza escrita, evocadora de imágenes y de reflexiones.
Lendo.




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