miércoles, 30 de julio de 2008

Rigidez

Cuando era un niño recuerdo dos escenas, una la grabe en la memoria al ver una película, otra, al leer un libro.
La primera tiene que ver con Metropolis, de Fritz Lang, aún ahora, al escribir esta línea me surca velozmente por las cansadas neuronas. Una mujer máquina domina al hombre que trabaja sin obtener un beneficio en forma de recompensa espiritual.
La otra imagen me surgió al leer 1984, de George Orwell.
¡Dios!, como puede el estado ser superior al hombre. Deliciosas lineas.
Y, si cambiamos, de estas dos imagenes, la industria, el estado totalitario, y nos basamos en la rigidez. Ausencia de flexibilidad, carencia de empatía, incapacidad para situarse en un plano difererente al tuyo.
Existe un experimento de psicología que nos habla acerca de esta característica: "obediencia debida", que en sus situacines más extremas nos lleva a torturas, muertes sin clemencia, genocidios, rechazo del otro por su diferencia, sólo por su diferencia.
La rigidez cognitiva nos impide acercarnos a los demás.

1 comentario:

Anónimo dijo...

1984 es una de mis obras fetiches, que leí por primera vez en 1984, porque nos tocó en literatura en UK aquel año a todos los de bachiller.

Orwell conocía muy bien la condición humana, y la plasmó, al igual que Boyne, con su niño de rayas, o Haddon con su perro asesinado, de manera sencilla de leer, pero cargada.

Bumblecat.