miércoles, 17 de mayo de 2017

Esteban Maroto

"Cinco por infinito", "Wolf", "La tumba de los dioses", "Dax el guerrero"...Realizaciones y personajes que son como jalones en el recorrido profesional de un historietista. Ciencia-ficción, fantasía, sobrecogedores escenarios que nos transportan a otros mundos. Pero, ¿quién es Esteban Maroto? Ya su nombre está aureolado con una espesa capa de leyenda con sus páginas entintadas a todo color, con la magia que da el recibir un premio de la Academia of Comic Book Arts.
Pero ¿quién es Esteban Maroto? ¿Por qué, de repente, los dibujantes de todo el mundo comienzan a copiar, imitar, plagiar y recrear sus historietas por los mismos caminos que sigue Maroto?
A Esteban Maroto se le discute, no se le acepta, se le exige más de lo que pueda dar, sin examinar siquiera las circunstancias que le rodean. Estamos en España. Yo, el primero, arremeto contra él.
Pero Esteban sigue por su camino. Y no puede escoger otro porque su personalidad está marcada por un raro sino. Un singular sexto sentido invade toda su obra. Tiene algo especial, duende, magia...personalidad.
Y ya el lector, el aficionado, se hace extrañas imágenes mentales del autor. Yo pensaba que Esteban Maroto tenía que ser un hombre callado, misterioso, introvertido, poco dado a explicar sus secretos y sus cosas. Un ser huidizo, intelectual, tal ver un poco engreído con sus triunfos, envalentonado con esa patente demostración de su valía que le supone el ver como una pléyade de historietistas copian su técnica, su estilo y sus ya famosos escenarios.
La sorpresa ha sido grande. Con Esteban Maroto me he encontrado justamente lo contrarioa lo que sus dibujos y su obra sugieren. Maroto es un hombre sencillo, sincero, conocedor minucioso del terreno que pisa, de sus virtudes y sus limitaciones...Esteban pisa tierra firme. Arriba quedan los espacios infinitos. Los héroes de ficción y las leyendas están en su cerebro prodigioso. Pero sólo en su cerebro. El es el único que sabe interpretar las ignotas clavijas  que abren el camino a la aventura fantástica.
Y viene a comunicarnos sus dudas, sus deseos y sus proyectos. Maroto es demasiado libre para seguir al pie de la letra el cuestionario que le envié. Por eso ha hablado, como a mi me gusta, libremente, en directo, sin ninguna atadura formal.
Habla Esteban Maroto.


PROFESIONALIDAD Y MANIPULACION
Esteban Maroto, mito de la historieta actual. ¿Cómo eres en realidad? Amo la libertad por encima de todas las cosas y ello me lleva a valorar en demasía las concesiones que, para subsistir tengo que hacer en mi vida profesional. Lamentablemente, la historieta, es, actualmente, una de las parcelas del arte que sufre una gran manipulación. Se da el caso curioso que la mayoría de los historietistas no nos damos, o no queremos darnos, a causa, precisamente, de esta manipulación.
¿Tan grave es el problema? Si. Cuando empezamos, editores y agentes juegan con nuestro deseo de ser "dibujantes de historietas" para convertirnos en meros portavoces de sus deseos económicos. No recuerdo en toda mi vida profesional de ningún editor que se haya interesado por el mensaje. Lo importante siempre han sido las ventas. El poderoso dios "don dinero". Así se dan casos curiosos como a los que estamos asistiendo ahora. Me contaba Carlos Giménez una anécdota que ilustra esta postura editorial con bastante claridad. Había realizado Carlos una historieta para "El Papus" criticando el capitalismo como forma de opresión y la llevó a la redacción. No estaba el director general ni el artístico, sólo el socio capitalista. Este la vio y exclamó: "Muy bien, muy bien, estas son las historietas que se venden". Acongojante, ¿no crees?
¿Conclusiones? A la vista de todo esto yo, particularmente, estoy en un mar de confusiones. ¿Debería, pues, hacer una historieta comprometida conmigo mismo y con el público receptor, al que puede serle útil el mensaje, pero que a la vez se enriquezca el avispado editor? Sinceramente, no sé. No me considero capacitado como para orientar a nadie políticamente y, por otra parte, no me gusta que nadie se enriquezca con mis ansias de justicia y libertad.
¿Y no existe otra salida? Hay otra posibilidad: la historieta convencional, la no comprometida, la comercial. En ésta es más fácil investigar siempre, claro esta, que te hayas bajado los pantalones con respecto al guión o tema a tratar. Aquí sí, cuanto más te rompas los cuernos investigando, más te lo agradecen, sobre todo cuando el resultado es positivo. Hay todo un universo detrás de todo esto. Dibujar cada vez mejor, llegar a poseer una técnica cada vez mejor, llegar a poseer una técnica narrativa concreta, preocuparte de la ambientación, del vestuario, de las características de los personajes, etc, todo esto es una lucha constante.

EL ESTILO MAROTO
Esteban, danos algunas pistas, ¿en qué se basa lo que se ha venido a denominar como estilo Maroto? Mira, la mayoría de nosotros tenemos cierta habilidad con el dibujo. Luego, no hay mejor maestro que la práctica constante para aprender a solucionar problemas. Aquí, en este terreno, es donde yo he tratado de aportar mi grano de arena. Siempre he pensado que a la historieta se le podían incorporar soluciones de otros medios como el cine, el teatro, la televisión, la pintura, la ilustración o la fotografía.
A la hora de contar una historia hay que aprovechar todos los conocimientos que poseemos. Considero una pedantería absurda inventarse un rostro, un paisaje o un objeto. Por otro lado, estoy persuadido de que, cuando dibujamos de memoria, no hacemos sino recordar algo que hemos visto con anterioridad. Bastantes problemas tiene ya la profesión como para aumentarlos con problemas de egocentrismo. La verdadera habilidad del creador está en colocar los elementos disponibles de una manera personal. Hemos visto en el cine cómo un actor interpreta a diversos personajes y a nadie sorprende ver que el rostro de Cesar es el mismo que el de Emiliano Zapata, el de un boxeador o un pistolero.
¿Admiras a alguien? Si. Admiro a todo el que es capaz de hacer una página de historieta. Curiosamente no me suelen agradar los consagrados mundiales. Normalmente veo en ellos una gran habilidad, pero presiento que es una especie de don con el que han nacido y que no existe un esfuerzo detrás de todo aquello. Uno de mis preferidos en Carlos Giménez. Carlos es un historietista honrado, sincero, y al que he visto romper muchas páginas y nunca quedar satisfecho plenamente con su trabajo y, sin embargo, no es un dibujante especialmente habilidoso. Otro de mis preferidos es Toppi. Un hombre al que nunca se le ha hecho justicia. Siempre está ausente de todos los estudios que he visto sobre historieta. Y, sin embargo, es uno de los artistas que ha dejado en mí una impresión más profunda de todos los que conozco. Aprendí con él muchas más cosas en un solo día, que en años de relacionarme con mis colegas españoles.

Esteban Maroto, un madrileño residente en Barcelona, tiene un curriculum vitae realmente espectacular. En 1971, Primer premio de la ACBA en Nueva York, tres premios Warren en los años siguientes, exposiciones en Madrid y Barcelona, y un nombre ya casi legendario en el mundillo del comic. Como dice Archie Goodwin, Maroto nos obliga a considerar el comic como algo más que un mero vehículo para contar una historia más o menos profunda. El lo convierte en una belleza.

PROYECTOS Y TECNICA
¿Proyectos cercanos? Mi objetivo inmediato es conquistar la autonomía, la independencia comercial, la libertad artística. Quiero editar mis propias historietas, y para ello, me hace falta dinero. Por eso estoy trabajando como un loco, haciendo todos los guiones comerciales que caen en mis manos: Warren, románticos para Inglaterra, posters para U.S.A, etc. Espero que cuando consiga esto, aún tenga la misma ilusión y el mismo amor por mi trabajo que le que tengo ahora.
Háblanos de tu sistema de trabajo Es bien sencillo: trabajo todo el día. Aunque te parezca una pedantería, es así.
Yo no sé hacer otra cosa que la que hago. Además, me gusta. Por eso estoy todo el día con ello. Mi mujer se ríe cuando me levanto a media comida para rectificar un ojo o acabar una viñeta. Utilizo papel Sholler y no me preocupo demasiado de la técnica. Cada historieta debería tener su técnica adecuada pero, desgraciadamente, esto no es posible llevarlo a cabo. El editor o el agente de turno se encargan siempre de decirte que la hagas como aquella que quedó tan bonita y que nos costó tan poco.

¿Cuáles son tus mejores virtudes y, por contraposición, tus imitaciones? Mi mayor virtud es mi admiración por todos los demás y, a la vez, mi más grave defecto, ya que, a veces me hace caer en soluciones que me han llamado la atención, en vez de esforzarme por encontrarlas por mí mismo. Prefiero no acordarme de mis historietas pasadas. En su gran mayoría son trabajos comerciales realizados con tantas manipulaciones que, hasta a mí, que de alguna manera he sido su creador, se me hace difícil reconocerlas. De todo mi pasado sólo trato de recordar las experiencias negativas para ver de resolverlas en el futuro.

Esteban Maroto. Entrevista de Manuel E. Darias. Revista Bumerang número 7. Páginas 4-5. Editorial Nueva Frontera. Madrid. 1978.




sábado, 22 de abril de 2017

MIguelanxo 2003 - 2016




Es una absoluta suerte poder disfrutar en mi ciudad de una de las exposiciones más poderosas que podemos ver en este momento realizadas por un autor que desprende emoción en cada trazo que realiza.

jueves, 30 de marzo de 2017

La noche que mi madre mató a mi padre

Hay noches que es mejor reír...y para ello nada mejor que una comedia....






































Pillada en la Biblioteca González Garces, V COM noc....
Ya tardas!!!

miércoles, 29 de marzo de 2017

Dororo

Ansia de poder. A cualquier precio. Castigo divino. Decisiones tiránicas y odiosas.
Este es el inicio de uno de los mangas más impresionantes que he leído en mi vida.

Hyakkimaru es un ronin que viaja por el Japón feudal en busca de monstruos a los cuales combate y destruye. Son seres que someten y dañan a las poblaciones. En su viaje se hará acompañar por un ladonzuelo muy particular, "Dororo", con el cual formará una estrecha relación.

No es un ronin cualquiera. Fue un niño deforme recogido en una cesta que flotaba por el río. Cuidado y atendido por un médico particular que le ayudó a parecer un ser normal;  ha iniciado este camino de ayuda a los demás que le conduce a tener un aspecto más humano.


Tezuka nos muestra en estas 845 páginas un increíble mundo rural y humano que ya no existe.

Obra de acción con numerosos enfrentamientos a espada, luchas frenéticas, presencia de monstruos, caballos, tiburones, peleas épicas,  y que también nos lleva a una acción interior donde los personajes humanos avanzan cara un lugar donde se encuentren mejor, juntos.

Hablar del grafismo de Tezuka es muy fácil, el dominio que manifiesta, en la creación de escenas de acción es impresionante, devoras viñetas con una gula visual mientras observas cómo los personajes se mueven por su cuenta. Los diálogos marcan un equilibro con las escenas de acción y permiten avanzar en el viaje interior de los protagonistas.

No llevo muchos mangas leídos, es cierto, pero creo que falta mucho tiempo hasta que encuentre una epopeya similar. Es un enorme acierto que DEBOLS!LLO haya editado esta enorme obra, traducida por Victor Illera Kanaya y María Serna Aguirre.

domingo, 26 de marzo de 2017

Wilson

He conocido a personas con dificultades en sus habilidades sociales. Y también diamantes en bruto con personalidades llenas de vitalidad.
Una de las lecturas que más me influyó en mi decisión de ser psicólogo profesional tenía como aspecto fundamental axiomas de la comunicación humana. Los describía detalladamente añadiendo como ejemplos diálogos entre personas que manifestaban características de dichos axiomas.

En ocasiones juego a descubrir las normas de comunicación en diferentes obras. Y creo que he encontrado un personaje que aúna todas las extrañas patologías que un trastorno de comunicación puede contener.


Wilson es un adulto blanco, poco agraciado, con amplias entradas en su sudorosa frente. Su vida no es muy distinta de la de otros muchos seres. Anodina, triste y llena de tiempo para pensar.

Eso lo realiza Wilson con enorme agilidad solo que no encuentra las palabras adecuadas para compartir con los demás. No por ello esos pensamientos no son acertados, más bien son como fogonazos de increíble electricidad que se adentran en nuestro cerebro y agitan sus cimientos.
Cualquier situación cotidiana es susceptible de ser analizada por los agudos filtros mentales de Wilson. Un paseo por la calle con su perro, una conversación en la sala de espera del aeropuerto con un desconocido, desmontar la piedad complaciente de una enfermera ante un hombre en estado terminal, reencontrarse con su ex-mujer y descubrir que tiene una hija adolescente que ha sido criada por una familia en adopción. Todo un terremoto existencial.

El estilo gráfico de Clowes es variable, partiendo de un dibujo caricaturesco en algunas descripciones, y en otras páginas desarrollando un trazo realista y directo. Predominan primeros planos, lógico pues los diálogos son abundantes y poderosos. Cada página de las 77 que componen la novela gráfica es un capítulo en la etapa que descubrimos de un adulto perdido en su torbellino. Dividida la acción en 6 ó 7 viñetas que le proporcionan un ritmo ágil que no te permite levantar la vista de la narración devorando su lectura en pocos minutos.

Reservoir Books ha editado la traducción que Rocío de la Maya realizó de la obra de Daniel Clowes en el año 2010 y que actualmente publicó en el año pasado en una edición muy cuidada, tapa dura, color satinado y textura agradable.

Recomiendo enormemente su lectura, pero no en momentos de inquietud existencial, puede dañar la visión de un mundo positivo.

viernes, 24 de marzo de 2017

Golem

En una sociedad controlada por un sistema económico y político basado en un consumismo total reina la felicidad como estado de paz perpetua.

Eso se transmite por todos los medios posibles y llega a dominar la mente de cualquiera.
Los pertenecientes a la nueva era en Roma no pasan hambre, se han erradicado enfermedades y podemos acceder a todo bien material que deseemos, teléfonos, coches, medicinas, etc.
Pero no todas las personas son dichosas en esta utopia.

Un adolescente, Steno, sufre pesadillas horribles que le muestran una oscuridad y un mundo muy distinto. Estos sueños premonitorios le conducen a un mundo diferente, donde él será parte esencial.

Esta sociedad se basa en el consumo continuo, en el equilibrio a partir de cuatro multinacionales que suministran todo aquello que necesitamos; Aquí surge la pregunta, ¿qué necesitamos?¿qué precio pagamos por lo que necesitamos?

Golem es una obra a color del artista italiano Lorenzo Ceccotti editada por Sapristi en tapa blanda. Es su primera novela gráfica traducida por David Paradela López.


Esta distopia futurista nos adentra en una narración construida desde una posición critica con el consumismo; redactada con un ritmo trepidante no hay una viñeta que ocupe un espacio al azar, todas son parte de un entramado visual demoledor.

Con un estilo de dibujo que nace del manga japonés, empleando una pátina de colores variada y que son parte de la narración, modificando según las emociones de los protagonistas sumergen al lector en variadas ondas de sentimientos, Lorenzo Ceccotti narra con enorme fluidez un conflicto humano que surge de las más ancestrales necesidades, afecto, poder, amor, envidia, ambición, respeto, son valores que encontramos en la profunda lectura de esta obra de necesaria lectura.


lunes, 30 de enero de 2017

Nunca te pares


Una idea. A partir de una idea todo comienza.

Esta lectura me ha proporcionado gratos momentos de disfrute al descubrir cómo las circunstancias modifican y guían nuestras decisiones.

Al avanzar en la ágil y rápida lectura vamos descubriendo, de una forma poco académica como uno de los empresarios más famosos y llenos de éxito de la industria textil americana fue construyendo una marca empresarial que ha modificado hábitos deportivos y las costumbres en la vestimenta a partir de la fabricación de zapatillas para atletas.


Esta autobiografia de uno de los fundadores de Nike, Phil Knight, nos adentra en la historia que abarca veinte años en la consolidación de una de las marcas deportivas más prósperas del mundo actual.

No he encontrado técnicas de negociación, planificación empresarial, manejo de emociones, NADA, de eso nada, lo que leo en las 420 páginas son descripciones llenas de situaciones, que como una muñeca rusa se van descubriendo hasta llegar a un final conocido por el lector aficionado a los deportes o la ropa.

No creo que cambie tu vida la lectura de esta obra, pero a mi me animó a hacer otras cosas.

Una idea.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Curarse en salud

La suma de pequeñas decisiones cotidianas puede convertir una tendencia insana en un giro emprendedor  hacía mi visión personal. Con esta frase creo que se resume de una forma sintética el objetivo principal de esta obra de divulgación científica y autoayuda editada por Aguilar.


Describir en una reseña los cientos de consejos que Fréderic Saldmann proporciona es una tarea titánica.

Cinco capítulos orientados a cinco aspectos físicos, fisiológicos y psicológicos: alimentación,  cuidado del cuerpo, conseguir un cerebro más eficaz, buscar el autocontrol cuidando nuestra salud a diario. Además una bibliografía seleccionada de libros y artículos que apoyan sus afirmaciones.

Este último punto, el referido al autocontrol, es relevante ya que son aspectos diarios y cotidianos aquellos que podemos modificar sin provocar una resistencia en nuestra toma de decisiones. Es por tanto esta obra un excelente compañero para toda aquella persona que sienta su salud agraviada.

Curarse en salud es un libro que sigue una estructura idéntica al anterior éxito "El mejor medicamento eres tú". Recomendaciones cotidianas y generales que destruyendo ideas preconcebidas erróneas, de fácil ejecución y asimilación que pueden servir como base en una motivación psicológica necesaria en cualquier cambio conductual.

La traducción corresponde a Esperanza Márquez.