martes, 20 de junio de 2017

Palos de ciego

A medida que avanzas rapidamente en la historia, se produce un aumento en la sensación de que lo natural y cotidiano va a suceder.


La historia que El Irra ha parido es una criatura nada lineal, por lo que esa sensación es falsa. Sin embargo, es creíble, ficción, pero con una base cotidiana, doméstica, llena de emociones intensas, sin filtros que golpean nuestro órganos cerebrales, de manera que no es posible quedarse al margen en su lectura.

Jesús debe volver a su barrio. Allí necesita enfrentarse a sus fantasmas, miedos y desesperanzas, en forma de madre perdida, pareja abandonada y amigos al borde de todo. En un intento por vivir va dando palos de ciego para identificar su espacio.

He devorado 134 páginas llenas de belleza gráfica.

No es El Irra un virtuoso del dibujo gráfico, más yo diría que si lo es de la narración. La historia no tiene fisuras. La mezcla de texto narrativo, diálogos cotidianos en un barrio marginal, viñetas descriptivas es un coctel que embriaga tus sentidos y te conduce a que no levantes la mirada de la cuidada edición de Astiberri.

Me ha gustado la elección de los colores, que acompañan de una forma sublime la acción. Te ayudan a ver las escenas desde un prisma diferente en cada momento, según la necesidad. Hay que tener en cuenta que la oscuridad es parte principal de la narración, hay muchas escenas que transcurren durante las calurosas noches de una irreconocible Sevilla, muy lejos de las postales de recuerdo y de los faralaes, farolillos y sonrisas.

Muy recomendable lectura de una novela gráfica distinta, llena de matices y de sinceridad. No debemos perder de vista a este autor, seguro que nos va a producir enormes emociones.

miércoles, 14 de junio de 2017

El guerrero a la sombra del cerezo

Una novela histórica que nos  sitúa en el Japón medieval.

Nos adentramos en una narración que parte de la explicación social de una cultura muy alejada de la sociedad medieval europea, y no digamos gallega.

Por lo que leer y entender varios de los comportamientos que los protagonistas de esta venganza puede obligarnos a empatizar con valores y creencias distintas a las que actualmente sostenemos.

Una época de cambios sociales y administrativos está sucediendo en Japón. Los movimientos de los dirigentes son producto de sus miedos y ambiciones.


A raíz de una traición tiene lugar un ataque a un señor feudal que rematará con la eliminación de todo su clan. Sólo se salvarán su hijo pequeño y un samurai que se encargará de educarlo en el camino de la venganza. Mientras se ve en ese camino conocerá a personas muy variadas y se adentrará en un mundo de sentimientos poderosos y llenos de dolor.


Este es el argumento global de una obra de 731 páginas, incluido glosario de términos japoneses, por lo que como os podéis imaginar se suceden una gran serie de acciones transversales, descripciones de personajes y paisajes.
Lugares donde la acción se bosqueja con una agilidad contagiosa que produce un efecto adictivo que me obliga a leer sin pausa, dejando otras aficiones y centrándome en disfrutar con el estilo fresco y directo de David B. Gil.

La descripción de la historia principal, la venganza de Seizo Ikeda, se ve acompañada, de forma paralela a la de Ekei Inafune, un médico atípico en un país que se encuentra en cambio social y administrativo, si bien su estructura de clanes cerrados impide notablemente ese avance.

Ekei se verá inmerso en una intriga palaciega que nos describe de forma pormenorizada cómo era la vida en un palacio noble en esa época.

En cierta medida es una novela que me recuerda otra obra fundamental en mi acercamiento a la cultura japonesa, y más concretamente a la época medieval de esta nación tan sorprendente. Me refiero al manga El lobo solitario y su cachorro de Kazuo Koike y Goseki Kojima en el dibujo.

El guerrero a la sombra del cerezo es una obra para amantes de la cultura japonesa o para lectores de novela histórica en general.

Me ha encantado y por eso os la recomiendo encarecidamente. Recomendable leer con una tacita de té cerca.

lunes, 5 de junio de 2017

The Valiant

Acudo con ganas de buscar algo diferente a mi tienda de banda deseñada favorita y me aconsejan un recopilatorio de una serie americana que no conozco.

Se llama The Valiant, y lo edita actualmente en nuestro país Medusa Comics, que pertenece al grupo editorial Hidra.

Me llamo la atención su portada, un personaje femenino que mueve sus manos como si pudiera realizar magia, diversos guerreros históricos al fondo, un hombre blanco con un punto rojo en su pecho y que llora sangre sostiene dos armas automáticas, mientras en la parte inferior un hombre con perilla y gorro irlandés agarra una botella que no es de agua mineral.



Invita a magia, fantasia, acción y diálogos curiosos (por el personaje de la botella básicamente).

Los autores, Jeff Lemire y Matt Kindt  en lo diálogos y creación de situaciones. En los fabulosos lápices, analógicos o digitales se encuentra Paolo Rivera.

El guerrero eterno e inmortal, Gilad, defiende a la casta de geomantes, seres místicos protectores de la humanidad de El Enemigo Inmortal, una suerte de ser maligno que siempre vence en su lucha a Gilad, llevando a la humanidad por la senda del caos y la oscuridad.

Pero, ahora el guerrero eterno no está solo, le ayudarán a luchar contra este ser un grupo de superhéroes guiados por Neville Alcott, intermediario entre las administraciones secretas y el grupo de héroes.


El guión es fluido, ágil y con grandes dosis de acción y aventuras, con presencia de seres mitológicos,  personajes históricos, magia, emoción, descripciones narrativas y diálogos que te sumergen, te empujan por la historia, no la frenan. Buen acierto.

Es cierto que estamos ante una obra de aventuras, pero existe un trasfondo sutil de lucha interior, superación personal a miedos ocultos.

El dibujo es de un nivel técnico excelente, con la, desde mi punto de vista optima, decisión de mostrar un fondo realista y muy variado, ya que las escenas se suceden en parajes muy diferentes, con presencia de bosques, selvas, espacios interiores dispares que el dibujante maneja con agilidad.

El color es un protagonista más, pues se oscurece cuando la historia se hace más compleja y se vuelve más límpido con escenas de lucha o esperanza. Gran acierto.

Al final de la obra, el desenlace es el esperado una vez que vemos las noticias diarias en cualquier medio periodístico del mundo, y como gratificación vemos el proceso creativo desde la perspectiva de sus creadores con comentarios y extras muy interesantes.
Un acierto, y van..

Gracias a los buenos libreros por sus mejores recomendaciones.

viernes, 2 de junio de 2017

El Incal

Hablar de esta magna obra es como pretender explicar el funcionamiento del cerebro en unas pocas líneas..un acto arriesgado y con visos de quedar escueto.


El argumento es conocido por cualquier aficionado a la ciencia ficción y al noveno arte ya que hablamos de una obra que tiene su origen en el inicio de la década de los años 80, en el siglo XX.

En ese momento un abanico de autores con la intención de buscar nuevos horizontes para la creación artística surcaban trazos increíbles en las páginas en un puñado de revistas que los adolescentes devorábamos sin piedad cada mes.

Recuerdo la primera lectura de esta obra y como mis ojos dolían de la ausencia de parpadeo.
No sabia quién era ese tal Moebius, y el guionista que tenía un apellido tan extraño me sonaba de otra serie que también me fascinaba Alef-Thau. Claro, no existía internet y la información llegaba por medio de otras lecturas, programas de radio o televisión. Mis amigos decían que los comics eran de niños, así que difícil compartir información, la televisión: fútbol, toros... y la radio, bueno, en esa época había emisoras que sí entretenían.

El propio medio se encargó de difundir quienes eran esos autores con nombres tan extraños. Metal Hurlant, revista que mostraba las obras de autores europeos más

jueves, 1 de junio de 2017

El libro de los espejos

Una de las armas más peligrosas que tenemos es el uso de nuestra memoria.

Estamos hablando de una historia coral que a partir de la narración de varios de los personajes implicados en esta historia de suspense que gira en torno a la muerte de un famoso psiquiatra.



312 páginas de agitada narración que se dividen en tres partes.

La primera comienza con un editor que recibe un manuscrito incompleto acerca de una historia sobre un profesor, una estudiante y un escritor que se ve como una tercera figura entre ambos. Los juegos psicológicos que inundan la relación marcan parte de la intriga.

Remata la lectura y se comienza con la investigación que nos llevará hasta los detectives que investigaron el asesinato.

Será en la tercera parte cuando descubramos de mano de uno de esos detectives el secreto que encerraba otro de los personajes.

Me ha gustado el excelente nivel descriptivo de los personajes que el autor, E. O. Chirovici nos muestra mediante el uso de una redacción fluida y muy emotiva, con diálogos precisos y descripciones de situaciones verosímiles, produce una sensación de cercanía a los personajes y a la ficción que se traduce en una novela de aristas y círculos.





Nuevamente una excelente edición de Literatura Random House traducida por Laura Salas Rodríguez, que nos adentra en una de las obras de este autor rumano que, a partir de ahora está dentro de la lista de favoritos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Esteban Maroto

"Cinco por infinito", "Wolf", "La tumba de los dioses", "Dax el guerrero"...Realizaciones y personajes que son como jalones en el recorrido profesional de un historietista. Ciencia-ficción, fantasía, sobrecogedores escenarios que nos transportan a otros mundos. Pero, ¿quién es Esteban Maroto? Ya su nombre está aureolado con una espesa capa de leyenda con sus páginas entintadas a todo color, con la magia que da el recibir un premio de la Academia of Comic Book Arts.
Pero ¿quién es Esteban Maroto? ¿Por qué, de repente, los dibujantes de todo el mundo comienzan a copiar, imitar, plagiar y recrear sus historietas por los mismos caminos que sigue Maroto?
A Esteban Maroto se le discute, no se le acepta, se le exige más de lo que pueda dar, sin examinar siquiera las circunstancias que le rodean. Estamos en España. Yo, el primero, arremeto contra él.
Pero Esteban sigue por su camino. Y no puede escoger otro porque su personalidad está marcada por un raro sino. Un singular sexto sentido invade toda su obra. Tiene algo especial, duende, magia...personalidad.
Y ya el lector, el aficionado, se hace extrañas imágenes mentales del autor. Yo pensaba que Esteban Maroto tenía que ser un hombre callado, misterioso, introvertido, poco dado a explicar sus secretos y sus cosas. Un ser huidizo, intelectual, tal ver un poco engreído con sus triunfos, envalentonado con esa patente demostración de su valía que le supone el ver como una pléyade de historietistas copian su técnica, su estilo y sus ya famosos escenarios.
La sorpresa ha sido grande. Con Esteban Maroto me he encontrado justamente lo contrarioa lo que sus dibujos y su obra sugieren. Maroto es un hombre sencillo, sincero, conocedor minucioso del terreno que pisa, de sus virtudes y sus limitaciones...Esteban pisa tierra firme. Arriba quedan los espacios infinitos. Los héroes de ficción y las leyendas están en su cerebro prodigioso. Pero sólo en su cerebro. El es el único que sabe interpretar las ignotas clavijas  que abren el camino a la aventura fantástica.
Y viene a comunicarnos sus dudas, sus deseos y sus proyectos. Maroto es demasiado libre para seguir al pie de la letra el cuestionario que le envié. Por eso ha hablado, como a mi me gusta, libremente, en directo, sin ninguna atadura formal.
Habla Esteban Maroto.


PROFESIONALIDAD Y MANIPULACION
Esteban Maroto, mito de la historieta actual. ¿Cómo eres en realidad? Amo la libertad por encima de todas las cosas y ello me lleva a valorar en demasía las concesiones que, para subsistir tengo que hacer en mi vida profesional. Lamentablemente, la historieta, es, actualmente, una de las parcelas del arte que sufre una gran manipulación. Se da el caso curioso que la mayoría de los historietistas no nos damos, o no queremos darnos, a causa, precisamente, de esta manipulación.
¿Tan grave es el problema? Si. Cuando empezamos, editores y agentes juegan con nuestro deseo de ser "dibujantes de historietas" para convertirnos en meros portavoces de sus deseos económicos. No recuerdo en toda mi vida profesional de ningún editor que se haya interesado por el mensaje. Lo importante siempre han sido las ventas. El poderoso dios "don dinero". Así se dan casos curiosos como a los que estamos asistiendo ahora. Me contaba Carlos Giménez una anécdota que ilustra esta postura editorial con bastante claridad. Había realizado Carlos una historieta para "El Papus" criticando el capitalismo como forma de opresión y la llevó a la redacción. No estaba el director general ni el artístico, sólo el socio capitalista. Este la vio y exclamó: "Muy bien, muy bien, estas son las historietas que se venden". Acongojante, ¿no crees?
¿Conclusiones? A la vista de todo esto yo, particularmente, estoy en un mar de confusiones. ¿Debería, pues, hacer una historieta comprometida conmigo mismo y con el público receptor, al que puede serle útil el mensaje, pero que a la vez se enriquezca el avispado editor? Sinceramente, no sé. No me considero capacitado como para orientar a nadie políticamente y, por otra parte, no me gusta que nadie se enriquezca con mis ansias de justicia y libertad.
¿Y no existe otra salida? Hay otra posibilidad: la historieta convencional, la no comprometida, la comercial. En ésta es más fácil investigar siempre, claro esta, que te hayas bajado los pantalones con respecto al guión o tema a tratar. Aquí sí, cuanto más te rompas los cuernos investigando, más te lo agradecen, sobre todo cuando el resultado es positivo. Hay todo un universo detrás de todo esto. Dibujar cada vez mejor, llegar a poseer una técnica cada vez mejor, llegar a poseer una técnica narrativa concreta, preocuparte de la ambientación, del vestuario, de las características de los personajes, etc, todo esto es una lucha constante.

EL ESTILO MAROTO
Esteban, danos algunas pistas, ¿en qué se basa lo que se ha venido a denominar como estilo Maroto? Mira, la mayoría de nosotros tenemos cierta habilidad con el dibujo. Luego, no hay mejor maestro que la práctica constante para aprender a solucionar problemas. Aquí, en este terreno, es donde yo he tratado de aportar mi grano de arena. Siempre he pensado que a la historieta se le podían incorporar soluciones de otros medios como el cine, el teatro, la televisión, la pintura, la ilustración o la fotografía.
A la hora de contar una historia hay que aprovechar todos los conocimientos que poseemos. Considero una pedantería absurda inventarse un rostro, un paisaje o un objeto. Por otro lado, estoy persuadido de que, cuando dibujamos de memoria, no hacemos sino recordar algo que hemos visto con anterioridad. Bastantes problemas tiene ya la profesión como para aumentarlos con problemas de egocentrismo. La verdadera habilidad del creador está en colocar los elementos disponibles de una manera personal. Hemos visto en el cine cómo un actor interpreta a diversos personajes y a nadie sorprende ver que el rostro de Cesar es el mismo que el de Emiliano Zapata, el de un boxeador o un pistolero.
¿Admiras a alguien? Si. Admiro a todo el que es capaz de hacer una página de historieta. Curiosamente no me suelen agradar los consagrados mundiales. Normalmente veo en ellos una gran habilidad, pero presiento que es una especie de don con el que han nacido y que no existe un esfuerzo detrás de todo aquello. Uno de mis preferidos en Carlos Giménez. Carlos es un historietista honrado, sincero, y al que he visto romper muchas páginas y nunca quedar satisfecho plenamente con su trabajo y, sin embargo, no es un dibujante especialmente habilidoso. Otro de mis preferidos es Toppi. Un hombre al que nunca se le ha hecho justicia. Siempre está ausente de todos los estudios que he visto sobre historieta. Y, sin embargo, es uno de los artistas que ha dejado en mí una impresión más profunda de todos los que conozco. Aprendí con él muchas más cosas en un solo día, que en años de relacionarme con mis colegas españoles.

Esteban Maroto, un madrileño residente en Barcelona, tiene un curriculum vitae realmente espectacular. En 1971, Primer premio de la ACBA en Nueva York, tres premios Warren en los años siguientes, exposiciones en Madrid y Barcelona, y un nombre ya casi legendario en el mundillo del comic. Como dice Archie Goodwin, Maroto nos obliga a considerar el comic como algo más que un mero vehículo para contar una historia más o menos profunda. El lo convierte en una belleza.

PROYECTOS Y TECNICA
¿Proyectos cercanos? Mi objetivo inmediato es conquistar la autonomía, la independencia comercial, la libertad artística. Quiero editar mis propias historietas, y para ello, me hace falta dinero. Por eso estoy trabajando como un loco, haciendo todos los guiones comerciales que caen en mis manos: Warren, románticos para Inglaterra, posters para U.S.A, etc. Espero que cuando consiga esto, aún tenga la misma ilusión y el mismo amor por mi trabajo que le que tengo ahora.
Háblanos de tu sistema de trabajo Es bien sencillo: trabajo todo el día. Aunque te parezca una pedantería, es así.
Yo no sé hacer otra cosa que la que hago. Además, me gusta. Por eso estoy todo el día con ello. Mi mujer se ríe cuando me levanto a media comida para rectificar un ojo o acabar una viñeta. Utilizo papel Sholler y no me preocupo demasiado de la técnica. Cada historieta debería tener su técnica adecuada pero, desgraciadamente, esto no es posible llevarlo a cabo. El editor o el agente de turno se encargan siempre de decirte que la hagas como aquella que quedó tan bonita y que nos costó tan poco.

¿Cuáles son tus mejores virtudes y, por contraposición, tus imitaciones? Mi mayor virtud es mi admiración por todos los demás y, a la vez, mi más grave defecto, ya que, a veces me hace caer en soluciones que me han llamado la atención, en vez de esforzarme por encontrarlas por mí mismo. Prefiero no acordarme de mis historietas pasadas. En su gran mayoría son trabajos comerciales realizados con tantas manipulaciones que, hasta a mí, que de alguna manera he sido su creador, se me hace difícil reconocerlas. De todo mi pasado sólo trato de recordar las experiencias negativas para ver de resolverlas en el futuro.

Esteban Maroto. Entrevista de Manuel E. Darias. Revista Bumerang número 7. Páginas 4-5. Editorial Nueva Frontera. Madrid. 1978.




sábado, 22 de abril de 2017

MIguelanxo 2003 - 2016




Es una absoluta suerte poder disfrutar en mi ciudad de una de las exposiciones más poderosas que podemos ver en este momento realizadas por un autor que desprende emoción en cada trazo que realiza.

jueves, 30 de marzo de 2017

La noche que mi madre mató a mi padre

Hay noches que es mejor reír...y para ello nada mejor que una comedia....






































Pillada en la Biblioteca González Garces, V COM noc....
Ya tardas!!!

miércoles, 29 de marzo de 2017

Dororo

Ansia de poder. A cualquier precio. Castigo divino. Decisiones tiránicas y odiosas.
Este es el inicio de uno de los mangas más impresionantes que he leído en mi vida.

Hyakkimaru es un ronin que viaja por el Japón feudal en busca de monstruos a los cuales combate y destruye. Son seres que someten y dañan a las poblaciones. En su viaje se hará acompañar por un ladonzuelo muy particular, "Dororo", con el cual formará una estrecha relación.

No es un ronin cualquiera. Fue un niño deforme recogido en una cesta que flotaba por el río. Cuidado y atendido por un médico particular que le ayudó a parecer un ser normal;  ha iniciado este camino de ayuda a los demás que le conduce a tener un aspecto más humano.


Tezuka nos muestra en estas 845 páginas un increíble mundo rural y humano que ya no existe.

Obra de acción con numerosos enfrentamientos a espada, luchas frenéticas, presencia de monstruos, caballos, tiburones, peleas épicas,  y que también nos lleva a una acción interior donde los personajes humanos avanzan cara un lugar donde se encuentren mejor, juntos.

Hablar del grafismo de Tezuka es muy fácil, el dominio que manifiesta, en la creación de escenas de acción es impresionante, devoras viñetas con una gula visual mientras observas cómo los personajes se mueven por su cuenta. Los diálogos marcan un equilibro con las escenas de acción y permiten avanzar en el viaje interior de los protagonistas.

No llevo muchos mangas leídos, es cierto, pero creo que falta mucho tiempo hasta que encuentre una epopeya similar. Es un enorme acierto que DEBOLS!LLO haya editado esta enorme obra, traducida por Victor Illera Kanaya y María Serna Aguirre.

domingo, 26 de marzo de 2017

Wilson

He conocido a personas con dificultades en sus habilidades sociales. Y también diamantes en bruto con personalidades llenas de vitalidad.
Una de las lecturas que más me influyó en mi decisión de ser psicólogo profesional tenía como aspecto fundamental axiomas de la comunicación humana. Los describía detalladamente añadiendo como ejemplos diálogos entre personas que manifestaban características de dichos axiomas.

En ocasiones juego a descubrir las normas de comunicación en diferentes obras. Y creo que he encontrado un personaje que aúna todas las extrañas patologías que un trastorno de comunicación puede contener.


Wilson es un adulto blanco, poco agraciado, con amplias entradas en su sudorosa frente. Su vida no es muy distinta de la de otros muchos seres. Anodina, triste y llena de tiempo para pensar.

Eso lo realiza Wilson con enorme agilidad solo que no encuentra las palabras adecuadas para compartir con los demás. No por ello esos pensamientos no son acertados, más bien son como fogonazos de increíble electricidad que se adentran en nuestro cerebro y agitan sus cimientos.
Cualquier situación cotidiana es susceptible de ser analizada por los agudos filtros mentales de Wilson. Un paseo por la calle con su perro, una conversación en la sala de espera del aeropuerto con un desconocido, desmontar la piedad complaciente de una enfermera ante un hombre en estado terminal, reencontrarse con su ex-mujer y descubrir que tiene una hija adolescente que ha sido criada por una familia en adopción. Todo un terremoto existencial.

El estilo gráfico de Clowes es variable, partiendo de un dibujo caricaturesco en algunas descripciones, y en otras páginas desarrollando un trazo realista y directo. Predominan primeros planos, lógico pues los diálogos son abundantes y poderosos. Cada página de las 77 que componen la novela gráfica es un capítulo en la etapa que descubrimos de un adulto perdido en su torbellino. Dividida la acción en 6 ó 7 viñetas que le proporcionan un ritmo ágil que no te permite levantar la vista de la narración devorando su lectura en pocos minutos.

Reservoir Books ha editado la traducción que Rocío de la Maya realizó de la obra de Daniel Clowes en el año 2010 y que actualmente publicó en el año pasado en una edición muy cuidada, tapa dura, color satinado y textura agradable.

Recomiendo enormemente su lectura, pero no en momentos de inquietud existencial, puede dañar la visión de un mundo positivo.