lunes, 18 de agosto de 2008

Los hombres que no amaban a las mujeres


Hace años escuche una conversación cuando acudía en tren a Santiago, después de un fin de semana en casa, descansado de el insoportable trabajo de aguantar a mis profesores de psicología. Dos muchachos comentaban una novela: "El nombre de la rosa", de Umberto Ecco, uno de ellos afirmó que a la obra le sobraban unas 60 ó 70 páginas", cuando lo escuché, lo rechacé.

Yo opino que cuando un autor escribe un párrafo tiene un sentido y una lógica en su trabajo, es problema mio si no lo descubro o no lo entiendo.

Con el libro de Stieg Larsson, al principio me sucedió que no comprendí muy bien algunos párrafos, eran muy simples y no entendí cuál era su propósito; sin embargo a medida que avanzaba en la lectura comprendía muchas de esas palabras.

Al ser la primera obra, es necesario comentar aspectos variados de los personajes, y la verdad, los personajes que ha creado Stieg Larsson son sujetos llenos de aristas, nada planos, muy creibles.
Recomendable obra de intriga, en la línea de misterio e intriga, pareja de investigadores, dispares e interesantes.

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