martes, 26 de agosto de 2008

Tormenta sobre España 1936-1939






Años 80. Veinte primaveras como veinte soles alumbraban mi cara, llena de espinillas, eso sí. Época de instituto de bacharelato mixto de Elviña.
Pantalones pitillo, chupas vaqueras con parches de ACDC, o de Iron Maiden, aunque a mi también me gustan grupos como Yazzoo o Depeche Mode. En el deporte Fernando Martín, Epi, eran parte de mis héroes.
Finalizaba una época y una de mis pasiones eran los tebeos, comics, historietas, me da igual como quieres llamarle.



Compraba todas las semanas una revista que me saciaba el apetito de aventuras que todo ser humano tiene cuando ronda la veintena, la había descubierto en la estación de autobuses mientras esperaba la llegada del vehículo que hacía el servicio a mi aldea, hasta Callobre, allí entre chicas con enormes glándulas mamarias, machotes con músculos de acero, mickys, Mortadelos y Filemones, se encontraba una revista que mostraba a una bien formada chica del futuro rodeada de robots.
Era el número 35 de CIMOC, la portada a firmaba un tal Royo, ilustrador habitual de la editorial y que me impresionó sobre manera en otras portadas fabulosas que nos enseñó a lo largo de varias décadas.



Pero esto que narró fue muy anterior a lo que deseo contaros a continuación y que tiene que ver con la fotografía que ilustra esta entrada de la bitácora.



Año 1986. Repito, me acercaba yo a mis veinte añitos, si bien en el resto del pais se conmemora el cincuentra aniversario del inicio de nuestra guerra civil.
Pues bien, la revista que adquiero decide mostrar el lado más humano de una contienda entre iguales, entre hermanos mal llevados, odio fratricida que nos hundió en oceános de ira. Cimoc ofrece una colección de narraciones que actualmente agrupa Glenat en este libro, Tormenta sobre España.



El guionista de la obra es quizás uno de los autores más importantes de nuestra literatura Victor Mora, y el rosario de autores gráficos es uno de los mejores que en esos momentos trabajaban para Norma editorial. A saber: Annie goetzinger, Victor de la fuente, Florenci Clavé, Alfons Font, José Ortiz, Tha, Jesús Blanco. Tremendo grupo

Creo recordar que ya en esos momentos algunos lectores nos interesamos por la posibilidad de adquirir en formato albúm estas tiernas y desgarradoras historias acerca de nuestra guerra civil, o conflicto, como le llamaba mi abuela Carmen.



Un nuevo punto de vista que me acercó al lado opuesto de la imagen que yo tenía del conflicto.


Posteriormente nuevas editoriales han mostrado este lado intimista de la guerra civil, en el cual los héroes son cotidianos, y las hazañas, tan difíciles como sobrevivir, conseguir comida, buscar alimentos , aspectos del día a día en un mundo destrozado y falto de razón.

En este otro trabajo coral publicado por Ariadna editorial, cinco historias nos narran, desde una perspectiva reivindicadora lo cruel e inhumano del conflicto.


Destacar una de las obras incluidas es quizás inadecuado, pero Las cosas pequeñas de David Rubín me parece una metáfora del inicio de una relación, el descubrimiento de la persona detrás de la historia, el sentimiento entre la razón y la cognición. Mantiene Rubín un ritmo descriptivo lento y lleno de sensaciones, olfativas, táctiles, y con un gusto a añejo, a bien hecho, a postre casero fabricado con ternura, una delicía para sibaritas.


Por último, también en este año 2008, y en anteriores entradas de mi bitácora, comenté la obra que actualmente está realizando Carlos Giménez acerca del conflicto: 36-39 Malos Tiempos, que por el momento lleva dos fabulosos volúmenes publicado por Glenat, en blanco y negro, demostrando una vez más un dominio magistral del retrato de emociones, angustía, ira, odio, ternura, una obra que no puede dejar indifierente absolutamente a nadie, lejos de revanchas, Carlos Giménez crea un guión preciso sobre el comportamiento humano en situación extrema.
Estoy deseando leer el tres.









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