domingo, 3 de enero de 2010

Año nuevo, deseos antiguos

Tardes aburridas.
Sentado con la mente somnolienta, esperando un acontecimiento que despierte el ánimo. Contemplo la hoja en blanco con fervor, como un penitente mirando a la talla del santo de su devoción, con la ilusión de ver cumplido sus deseos.
Hoy me he propuesto nuevos deseos de año, os los puedo enumerar:
Cuidar mi cuerpo, ordenar mi espacio en la casa, hacer tiempo para mi familia en vez del trabajo, terminar algunas lecturas olvidadas, escribir a amigos casi perdidos, limpiar el ordenador de cosas antiguas, algunas tareas domésticas que no doy hecho, unos estantes que se doblan, unas luces en la encimera, ahorrar un poquito más de dinero para poder ir de viaje nuevamente este años, limpiar los coches de slot...y las pistas, esos vinilos que están llenos de polvo, las fotos almacenadas en cajas, sería bueno clasificarlas y pegarlas en libros, es una buena tarea para compartir con los niños...bufff! se me acumulan las tareas.
Quizás pueda ir poco a poco y empezar por algo sencillo, y así me sentiré más triunfador, ya que en este momento, de aburrimiento y apatía, al terminar de leer este párrafo anterior el ánimo no es que sea grandioso, yo diría que el calificativo que mejor le va es...tedioso.
Una pequeña acción, por dónde empezar..buena pregunta, me apetece comenzar por limpiar de papeles mi habitación, facturas atrasadas y recibos ya pagados, hay que cuidar el planeta.
Mis mejores deseos para todos los que estáis aburridos en una tarde frita, digo fria.

Golem

En una sociedad controlada por un sistema económico y político basado en un consumismo total reina la felicidad como estado de paz perpetua....