lunes, 20 de febrero de 2012

Betibú

Comienzo por el final. Me encanta esta autora. El año pasado leí una obra suya denominada Tuya, un relato policíaco que me provoco un deseo compulsivo de leer hasta rematar la historia.
Entonces nuevamente cae en mis manos otra historia policíaca, aunque basada en el género, tiene otros alicientes, los personajes principales parten de situaciones personales de pérdida o derrota. Así mismo una crítica al mundo periodístico permanece constante en la narración.
Las casualidades cotidianas son un aspecto que esta autora maneja con una soltura apabullante, te hacen sentir cómodo con la lectura, son creíbles, parecen perfectas.
Los diálogos, ágiles y dinámicos, te llevan a ver las caras, los gestos, las expresiones de los personajes, de forma que te imaginas con detalle la escena, con muy pocas descripciones de espacio.
La trama de la historia es envolvente, con numerosos personajes, pero sin agobiar; el fallecimiento de un hombre famoso lleva a una autora en declive, un periodista desplazado de su trabajo habitual y a otro periodista novato a investigar los entresijos de una conspiración de venganza.
Es una novela de género, pero con licencia para ver mucho más allá.
Buscarla en algún estante y comprarla. Esta historia se lo merece.



Golem

En una sociedad controlada por un sistema económico y político basado en un consumismo total reina la felicidad como estado de paz perpetua....