viernes, 28 de febrero de 2014

Una Colmena en construcción

En ocasiones el motivo para leer una obra es la invitación de otra persona.  Eso me ha sucedido con esta excepcional novela gráfica.


Soy seguidor en facebook de su autor Luis Durán y una entrada suya mostraba unas páginas muy sugerentes con un estilo gráfico que me provoca sentimientos contrapuestos:
Por una parte sencillez, calma y orden.
Por otro lado hay viñetas y diálogos que generan una profunda desazón, un sonido me llena los oídos, procede de mi pasado, varios olores: detergente...ya que en sus botes guardaba mis juguetes de plástico....miel....que traía mi abuela en frascos de cristal del mercado... papel nuevo... ya que las novelas del oeste que mi padre leía con frecuencia también son protagonistas en esta deliciosa historia de encuentros y decisiones.

Digo desazón porque no sé como nombrar a lo que siento, supongo que una mezcla de ternura y melancolía.

Los personajes que atraviesan Una colmena en construcción, son personas que en un instante modifican sus vidas, buscando un camino más cercano a su felicidad. Supongo que buscar parte de nuestra infancia puede ser motivo de bienestar y placer, recuperar aquello que nos gusta y nos hace disfrutar, jugar, mover, a través de la sencillez es una óptima manera de encontrar el equilibrio en esta  vida tan ajetreada que actualmente nos invade.

Luis Durán nos propone una obra que no deberíamos dejar pasar. Así hizo conmigo y me invitó a ver sus primeras escenas a través de su página web.

Gracias por la invitación. Merece mucho la pena.