lunes, 1 de agosto de 2016

Aquí vivió. Historia de un desahucio

Comienzo con las reseñas a varios de los autores que van a visitarnos en el próximo Viñetas Desde O Atlántico 2016.
Y comienzo con una obra de temática social que nos muestra los conflictos de una familia al ocupar una casa previamente desahuciada. El guión es de Isaac Rosa y la parte gráfica la ha desarrollado Cristina Bueno.


Es la primera obra que leo de estos dos autores. Si bien no son neófitos, no estamos ante una interesante opera prima que promete. Ante mis manos una gran obra que debería ser leída por muchas personas que consideran que perder un derecho constitucional, vivienda digna, no es un problema social.
Dentro de esta emotiva historia nos encontramos con varias ramas que convierten a esta novela gráfica en algo más que un relato social contemporáneo. Hay que destacar la pericia de los autores en no caer en una critica social exclusiva, si no que encontramos dentro de veredas narrativas que nos conducen por caminos paralelos y no excluidos.

 En ocasiones un profundo cambio personal conduce a un cambio social y quizás este sea una de las propuestas de guionista y dibujante. Hay muchas y diversas obras literarias que abordan esta temática, vienen a mi memoria la novela de José Saramago y su manual de pintura y caligrafía o la mas reciente de Alaa Al-Aswasany, el automovil club de Egipto, muy recomendables ambas por su extraordinaria visión de la individualidad.

No existe peor castigo que ser adolescente y que tu familia haga cambios en los que no puedes tomar decisión alguna. Eso le sucede a nuestra protagonista, Alicia. El nuevo mundo se ve agitado por diferentes situaciones que la convierten en protagonista directa de acciones que modificaran su visión parcial de la vida, centrando algunas en la ausencia de hogar de miles de personas.

Cristina Bueno nos deleita con 255 páginas de buen hacer gráfico, en blanco y negro con toques azul-verdoso cuando se nos muestran personajes que viven en diferentes momentos históricos en el mismo espacio. Hablamos de realidad por lo que no se muestran enfoques imposibles ni subterfugios gráficos. El dibujo está subordinado a unos personajes que transitan buscando un sitio dentro de un mundo ocupado por la envidia, la avaricia y la carencia de valores humanos como la solidaridad.

En ocasiones el uso de perspectivas directas provoca una  visión individualizada que nos muestra emociones latentes y presentes en los personajes (por ejemplo en la página 93, cuando vemos a través de la mirilla a los administrativos del juzgado y policías que vienen al lanzamiento).


Agradezco a Nube de Tinta la excelente edición de una obra necesaria para comprender la situación social de nuestro país en el inicio del siglo XXI. Nube de tinta es una editorial con un enfoque social muy comprometido que alberga excelentes obras realistas. En tapa dura y con un papel satinado muy agradable al tacto nos encontramos con una novela gráfica de inmejorable factura.

Novela gráfica de obligada lectura. Parada Obrigada.