martes, 8 de enero de 2008

Sobrevivir

A veces la vida se abre camino y busca su espacio sin que tus ojos puedan apartarse de la imagen que perciben.
Ahora, sus manos no responden de la misma manera que antes, una enfermedad neurodegenerativa le impide ser ella misma, sus grandes manos no obedecen a sus órdenes, parece que han encontrado un nuevo amo.
Puede ser un momento para emitir una excalamación desesperanzada, sin embargo, ella todavía busca superar una situación difícil.
La historia es curiosa, nació siendo zurda, su mano izquierda dominaba al resto de extremidades. Este hecho era peligroso, sus padres y profesores prefirieron que aprendiera a escribir con la otra mano, era menos extraño y diferente, pero todo en ella era diferente, su estatura, sus manera de hablar, sus ojos, curiosos y observadores, aún así insistieron, no querían ser diferentes en un sitio tan pequeño.
Tuvo que aprender a escribir con la derecha, pues todos escribimos con la derecha, ¿no?.
Era una buena hija y aprendió a escribir con la derecha de una manera excelente, tan profundamente que terminó siendo profesora, experta en lenguas y en escritura.
Sus hijos, los tuvo a miles en las aulas de nuestra nación, la recuerdan con cariño y ternura.
Ella no los recuerda.
Olvido sus caras.
Sus recuerdos son cada vez más elitistas y selectos.
Ya no sabe como escribir, leer, vestirse.
Pero todavía quiere continuar pintando, coloreando dibujos con tonos vivos y llamativos, como ella, que es muy alta.
Ahora colorea con su mano.
Con la mano izquierda está aprendiendo a colorear y llenar de vida los momentos que está con su familia.
Ella quiere disfrutar.

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