miércoles, 1 de junio de 2016

La misión del bufón

No soy un lector muy constante.
Cambio de género y de gustos lectores con facilidad. En mis manos al leer la portada de esta obra me llamó la atención la opinión que sobre su autora mantenía George R.R. Martin: Los libros de Robin Hobb son diamantes en un mar de zirconitas.  Me sorprendió esta afirmación y me provoco el deseo de una lectura.
El inicio de esta trilogía denominada El profeta Blanco I nos adentra en un mundo conocido en la literatura heroico - fantástica, los Seis Ducados.


 Dos trilogías anteriores nos han llevado a que un furioso asesino se encuentre criando, solo, bueno en compañía de un lobo con el cual mantiene un vínculo denominado la Maña que le permite compartir los pensamientos de ambos, repito, criando a un muchacho en una cabaña donde viven del sustento de una granja.
Esta bucólica situación se ve alterada por la petición de anteriores mentores, amigos y amos de que es necesaria su colaboración para encontrar al príncipe heredero al trono.


Este viaje en búsqueda de un desaparecido le obliga a reconocer su verdadera alma de guerrero.
El estilo de Robin Hobb es sencillo, descriptivo en la exposición de situaciones y muy pormenorizado en los diálogos emocionales que mantienen los personajes, humanos y animales.

Transversalmente a la historia principal, en el reino de los Seis Ducados se vive una lucha entre los que son  Mañosos y sus detractores, que buscan un equilibrio entre la pureza y el mestizaje. ¿Os suena?, esta dialéctica nos acerca a múltiples situaciones que se dan en cualquier país actual.
Arcos, espadas, caballos, lobos, gatos salvajes, pero cuidado, no hay escenas con acción trepidante, ni luchas encarnizadas, mucho menos sexo desenfrenado o muertes continuas, no, aquí la violencia está latente y siempre a punto de mostrarse, implícita, no chorreando, e incluso, cuando se muestra está subordinada a una acción psicológica de los personajes.
No abras este libro si buscas una copia de otras historias noveladas de fantasia que seleccionan grandes dosis de acción física.
Me gusta mucho de esta novela el ritmo, que es pausado, pero que a su vez se manifiesta un deseo de que la acción psicológica es continua, se suceden conversaciones y diálogos que encierran luchas y forcejeos, tensión y resolución. Se asemeja a un duelo en el cual ningún protagonista tenga claro que debe iniciar el ataque.

Traición y honor son valores que se muestran de una forma continua en el hilo argumental, en ocasiones de una forma explícita, y en otros párrafos lo podemos encontrar entre líneas y diálogos, oculto a ojos y pensamientos. Valores necesarios y que son producto de una necesidad de relación social basada en el respeto. Respeto por la naturaleza, también es otro de los elementos que nos encontramos en la lectura transversal a la obra. Amor por los animales y comprensión por sus emociones y necesidades. Etología en pura esencia.



Como vemos en la portada y señala su título, estamos ante el tomo uno, de un total de III. Así que la historia no termina aquí, y promete ser muy interesante...

Veremos.