lunes, 5 de diciembre de 2016

Persona, Trauma y Catarsis

Una serie de desapariciones de niños asolan la ciudad. Un elemento de unión a todos ellos. Victoria Bergman, niña que fue maltratada en su infancia por una red de pederastas. Decidió sobrevivir y su posterior vida ha producido una serie de consecuencias.
La inspectora Kihlberg sufre una vida monótona que se quiebra, su matrimonio hace aguas y su relación con su hijo adolescente no atraviesa su mejor momento. Estas desapariciones le atraviesan y producen enorme dolor. Necesita ayuda para resolver un enmadejado caso. La psicóloga Sofia Zetterlund trata de ayudar a la inspectora.

Nada es lo que parece.

Trilogía cruda y descarnada donde los personajes al borde del abismo de sus personalidades se nos muestran sin tapujos. Desnudos.



Obras crepusculares. Persona. Trauma y Catarsis. Los rostros de Victoria Bergman.
Más de mil páginas nos adentran en una historia distinta, cercana al análisis psicológico de una serie de patologías dañinas y destructivas. Cuando leemos podemos incluso sentir el olor de los espacios oscuros y subterráneos, somos capaces de sentir los escalofríos de las víctimas y el placer de los verdugos.

Odio. Miedo.

El estilo de escritura es directo, sin descripciones excesivas o detalles superfluos que nos distraigan de sentir y empatizar con los personajes que atraviesan nuestras neuronas mostrando una montaña rusa de situaciones imposibles.
Diferentes investigaciones se entremezclan, capítulos que nos llevan a un pasado descrito por un personaje que sufre, nuevamente cambio de narrador y entonces nos adentramos en el presente guiados por una psicóloga, por una investigadora, fiscal, etc, una red tejida pacientemente por un par de cerebros privilegiados. Si, lo he dicho acertadamente los autores de estas novelas son dos.
La colección de Roja & Negra nos adentra en la obra de este par de autores inclasificables y que responden al nombre de Erik Axl Sund.

No es otra obra procedente de la hornada de autores nórdicos, que, por cierto, tanto me gustan y disfruto con ellas, es distinta, más cercana a la tetralogía de Pierre Lemaitre.
Todas las obras son traducción de Joan Riambau.

No tengas miedo y entra en la mente.