lunes, 1 de noviembre de 2010

¿Quién no desea cambiar su vida?



Nuevo golpe de esta autora para mí trepidante, que maneja excelentemente los registros de las emociones y los sentimientos, buscando constantemente llamar a la puerta de nuestra sorpresa.

El argumento es como todos los que ha escrito, difícil de creer, pero a su vez te pega las manos a las hojas del libro, siempre breve, de forma que un párrafo te invita a que descubras que sucede en el otro que a su vez es menos interesante que el próximo.


Todo ello hace que sus protagonistas vivan situaciones de gran controversia.


En este caso, una persona fallece en el domicilio del protagonista, y este no tiene mejor acuerdo que usurpar su personalidad, lo que le conduce a vivir unas situaciones muy alejadas de su cotidiana existencia.

Por eso el título de esta entrada, cuando me encontraba devorando las ágiles lineas de la autora, me suponía yo el protagonista y me fascinaba el poder tomar las decisiones que las dudas diarias le asaltaban.

Por eso, ¿quién no desea cambiar su vida?