viernes, 29 de noviembre de 2013

BEOWULF

Cuando comienzo la lectura de la historia de Beowulf realizada por David Rubín y Santiago García, no lo hago desde el desconocimiento total.
Sé algunas noticias que he ido leyendo en otras publicaciones por la red, entrevistas, comentarios de lectores, opiniones sobre la historia y la intrahistoria. Los fanáticos tenemos estes vicios de querer saber hasta aspectos cotidianos(¡que poco glomour!).

Es por ello que comienzo a ver como resuelven los autores el inicio de este antiguo mito y me adentro en una narrativa tremendamente impactante, desde el primer trazo hasta el último destilan fuerza, contundencia y mucha técnica gráfica, todas las lineas tienen sentido, las visceras, gestos, expresiones, descripciones de espacios, sonidos nos adentran en un mundo diferente, duro, áspero, nada que ver con nuestra cómoda vida actual.

Mientras leo, tengo que parar, y sentir la lectura, eso me lleva a recordar otras lecturas, otros momentos agradables, deliciosos, y entonces me desplazo a mi adolescencia, y descubro que mis sensaciones son similares a las que provocaban lecturas como la feria de los inmortales de Bilal, o "Alack Sinner" de Muñoz y Sampayo, obras que mostraron caminos a seguir.

Me quiero explicar, lo que yo siento al leer la obra de Rubín y García es similar, no las obras en sí, historias que impactan, además de entretener te obligan a reflexionar y buscar en tus conocimientos, pensamientos, sentimientos, que revuelven, además de entretener.

 Hablamos de un mito. Una historia con mensaje final.

Me gusta el formato de la novela, grande, pesado, con gusto disfruto al pasar las páginas, me quedo extasiado ante el enorme dibujo de varias viñetas que ocupan dos páginas, espacio donde Rubín nos demuestra su enorme crecimiento gráfico y su dominio del color como elemento narrativo y descriptivo, creo que se ha convertido en un maestro en este aspecto, te inunda de sensaciones sin percatarte, sólo con percibir, con intuir.....una delicia.
 
Creo que nos encontramos ante una de esas obras de las que volveremos a hablar durante mucho tiempo.